Versículo del Día
Reflexión diaria generada por inteligencia artificialEl temor del Señor es el principio de la sabiduría; los insensatos desprecian la sabiduría y la instrucción.
**El temor del Señor no es el temblor de un esclavo ante un tirano, sino el asombro sin aliento de una criatura de pie ante la belleza infinita de su Creador.** Cuando verdaderamente contemplamos quién es Dios —santo, vasto y desbordante de amor— nuestros corazones se reorganizan desde adentro, y la sabiduría comienza a fluir tan naturalmente como el agua que encuentra su camino ladera abajo. La gran tragedia del necio no es la ignorancia, sino el *orgullo* —la puerta cerrada de un corazón que se rehúsa a ser enseñado, que confunde el ruido con conocimiento y la autosuficiencia con fortaleza. Sin embargo, la sabiduría no se esconde del humilde; ella está de pie en las puertas, llamando a cualquier alma dispuesta a confesar que no lo sabe todo, que necesita una luz mayor que la suya propia. Temer al Señor es comenzar el viaje más magnífico posible —el descubrimiento de toda la vida de que cuanto más conocemos a Dios, más nos damos cuenta de cuán bellamente profundo y sin límites es Él verdaderamente.