Versículo del Día
Reflexión diaria generada por inteligencia artificialPero mi Dios suplirá todas vuestras necesidades en riquezas, en gloria, en Cristo Jesús.
**La Economía del Reino** Hay un tesoro que ningún colapso de mercado puede agotar, ninguna sequía puede vaciar, ningún ladrón puede saquear — y fluye del mismo corazón de Dios mismo. Cuando Pablo escribió estas palabras desde una celda de prisión, no ofrecía una fórmula de prosperidad, sino daba testimonio de una *realidad viviente* que había experimentado tanto en abundancia como en escasez. La promesa no es que Dios satisfará cada uno de nuestros deseos, sino algo mucho más radical: que Él suplirá cada *verdadera* necesidad de reservas que se miden en gloria, no en oro. Confiar en esto es bajarse de la agotadora rueda de la autosuficiencia y entrar al descanso de un hijo que sabe que la mesa de su Padre nunca se queda vacía. Que tu ansiedad sea la misma puerta por la cual entras en una experiencia más profunda de Su suficiencia infinita.